La entrada en vigencia de la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos en Venezuela, su novedosa estructura normativa y el establecimiento de principios rectores, como: Soberanía energética, Maximización progresiva de la renta, Transparencia contractual, Responsabilidad Civil del Estado y de los Inversionistas y Transición Energética, siendo los puntos clave la noción de Transición Energética, Soberanía y Transparencia Contractual, aunado al incentivo al sector privado, nacional y extranjero, de convertirse en un actor primordial en el desarrollo de procesos de producción, explotación, refinancian, almacenamiento, recolección y comercialización, mediante el otorgamiento de locaciones y yacimientos, de interés productivo para la Republica, constituye un impacto trascendental para el sector de los hidrocarburos y los demás sectores de la economía, entre ellos el sector financiero y asegurador.
La reforma de la Ley, pretende impulsar de manera inmediata la inversión privada en el sector, tanto en las operaciones como en los servicios directa e indirectamente relacionados con la actividad industrial, trayendo consigo un escenario inclusivo en todos los procesos de la industria, siendo los protagonistas principales el Estado venezolano, como titular del derecho de propiedad soberanos sobre los yacimientos e infraestructura, los Inversionistas Privados atendiendo de forma directa los procesos que le sean encomendados por el Estado y la atención conjunta de otros procesos, mediante la inclusión de Empresas Mixtas, con participación preponderante del Estado.
En este tablero juega importante papel el sector financiero, de la banca y los seguros, como medios idóneos para el tránsito de las inversiones y el aseguramiento del cumplimiento de las obligaciones, contractuales y extracontractuales, que se generan de las relaciones entre los actores principales.
En el sector asegurador que nos ocupa, la incidencia es impactante habida cuenta que se reactiva el principal sector de la economía y por mucho, predominante en el mercado financiero y asegurador. La factibilidad del incremento en las contrataciones, de forma libre y adecuándose a las normas de contratación, vigentes y las que sean dictadas para la operatividad de la Ley, exigen la contratación de Pólizas de Seguros de toda índoles, en cuanto a sus coberturas y por ende la adecuación de las corporaciones aseguradoras en cuanto a sus patrimonios y reservas.
El desarrollo de la actividad petrolera, como se espera con la vigencia de la Ley, propone al sector asegurador el incremento de la suscripción de pólizas y asunción de coberturas que se encuentran mermadas en razón de la mínima actividad industrial, en muchos casos inaplicadas como consecuencia de la falta de liquidez y disminución de la actividad ocasionada por el bloqueo al cual ha sido sometida la principal industria del país.
Podemos observar, que las principales ventajas para el sector asegurador son: 1. Aumento de la Demanda de Coberturas: La entrada de actores privados y la mayor operación técnica de empresas mixtas aumentan la necesidad de seguros de alto valor para infraestructura, maquinaria, contratación laboral lo que incide en la mayor exposición de su responsabilidad civi, contractual y extracontractuall, 2. En lo concerniente a los Contratos de Producción Compartida (CPP): Este nuevo modelo permite a las empresas
privadas gestionar y comercializar, requiriendo seguros nacionales e internacionales, con reaseguros robustos para la producción, almacenamiento y exportación, 3. Aplicación de la Flexibilidad Operativa y Financiera: Al permitir que los entes privados comercialicen su crudo y den apertura a cuentas en distintas jurisdicciones y divisas, se facilita la intervención de reaseguradoras internacionales para cubrir los grandes riesgos que la operación contrae, mejorando la gestión de riesgos en divisas, 4. Mayor Seguridad
Jurídica y Estabilidad: La reforma busca estabilizar el marco legal, aumentando la confianza para la inversión privada, lo que se traduce en un flujo sostenido de proyectos y, consecuentemente, en primas de seguro más estables a largo plazo., 5. Reactivación de la Industria Petrolera: Se prevé un incremento del 18% en la producción de crudo para finales de 2026, lo que representa un mayor volumen de
activos expuestos a riesgos que requieren cobertura. 6. Mejoramiento de la calidad el Tomador de las Polizas, el cual deberá adecuarse legal, técnica y financieramente para tomar con seriedad las exigencias del mercando, lo que redunda en la confianza del mercado asegurador como garante de su gestio.
La reforma convierte la actividad aseguradora petrolera en un sector más dinámico y competitivo, apalancado en la apertura de la nueva legislación.
Por: Hector Efrain Leañez