Solo el 3% del PBI. Eso es lo que representa los seguros en América Latina, según el informe Seguros Latam: Perspectivas 2026 de Moody’s Local. Es un número que habla de un mercado con mucho espacio por recorrer, pero también de un sector que enfrenta el año con más preguntas que respuestas.
La calificadora describe un escenario de contrastes: presión macroeconómica por un lado, oportunidades de crecimiento por el otro. Y deja en claro que no todos los países están en el mismo punto.
Inflación, tasas altas y márgenes bajo presión
El contexto regional no ayuda. La inflación persistente y las tasas de interés elevadas encarecieron los costos operativos y de siniestralidad. En Argentina y México, las aseguradoras tuvieron dificultades para trasladar esos aumentos a las tarifas, lo que golpeó directamente los resultados técnicos.
Donde las tasas se mantuvieron altas, los rendimientos financieros funcionaron como alivio parcial. Pero no alcanza para compensar del todo la presión sobre los márgenes de suscripción.
Brasil y Uruguay en mejor posición; Argentina con señales de recuperación
Seguros en América Latina:el informe marca diferencias claras entre países. Brasil aparece como uno de los mercados más sólidos, con retorno sobre el patrimonio impulsado por resultados financieros fuertes y mejora en la suscripción. Uruguay avanza en eficiencia técnica, especialmente en automotores y vida previsional.
Argentina sigue con rentabilidad negativa, pero Moody’s identifica señales de recuperación: menor inflación y mejores resultados financieros. México muestra márgenes técnicos ajustados, compensados en parte por ingresos de inversión de reservas.
Seguros en América Latina: Dónde están las oportunidades
El informe apunta a varios motores de crecimiento. En Perú y Chile, los seguros de vida, ahorro y retiro crecen por las reformas previsionales y los retiros de fondos de pensiones. En Brasil, el foco está en coberturas de ciberseguridad, protección climática y seguros de crédito vinculados a infraestructura.
En toda la región, el ramo automotor sigue siendo el principal segmento de no vida. Y en Centroamérica, los productos de vida, salud y accidentes personales distribuidos por canales masivos aparecen como una vía concreta para sumar asegurados donde la penetración es particularmente baja.
El riesgo climático, cada vez más caro de cubrir
Moody’s también pone el foco en el riesgo climático. La mayor frecuencia de eventos extremos está elevando la siniestralidad y encareciendo el reaseguro. Los reaseguradores son más selectivos y cobran más. Para las aseguradoras locales, eso implica revisar modelos de gestión y asumir costos que antes no estaban en el cálculo.
La regulación suma presión adicional: la convergencia hacia estándares como NIIF 17 y Solvencia II exige más tecnología, más capacidades actuariales y más inversión, especialmente para las compañías más pequeñas.
Un año para moverse con cuidado en el sector de seguros en América Latina
El diagnóstico de Moody’s es claro: 2026 no es un año para crecer sin estrategia. La baja penetración del seguro en la región sigue siendo una oportunidad real, pero aprovecharla depende de la digitalización, la adaptación regulatoria y la capacidad de cada mercado para absorber los costos de un entorno más volátil.
Fuente: https://n9.cl/4p0yib